El director de Cercanías, Antonio Carmona, ha justificado las medidas tomadas en las líneas R4, R8 y R2 norte, afectadas por dos problemas en el sistema de electrificación, para “garantizar” la movilidad de los usuarios.
En una atención a los medios, Carmona ha dicho que la voluntad era “minimizar” el impacto y que “en todo momento” se pudiera asegurar el traslado de los pasajeros. El director de la operadora ha explicado que se ha tenido que “reducir la capacidad operativa” a la mitad, con dos trenes por hora y sentido.
Por otro lado, Carmona ha concretado que se han incorporado 65 personas al Centro de Gestión de Operaciones, a la estación de El Clot-Aragó, y al territorio para mejorar la información sobre incidencias al momento a los usuarios.
Carmona ha recalcado que si se hubiera intentado hacer circular todos los trenes que lo hacen habitualmente por las líneas R4, R8 y R2 norte, “los retrasos habrían sido exponenciales”.
El director de la operadora ha afirmado que “la primera preocupación han sido los viajeros” y por ello, según ha indicado, como alternativa al R8 se ha montado un servicio de autobuses entre Castellbisbal (Vallès Occidental) y Mollet del Vallès (Vallès Oriental).
El director de Cercanías ha señalado que “en el momento de conocer” el problema en la red ferroviaria “ha habido una coordinación entre Cercanías, Adif y Territorio para ofrecer la mejor oferta posible”, así como información a los pasajeros con el uso “de todos los canales posibles”.
En este sentido, Carmona ha puesto de relieve la llegada de 65 personas, en el marco de plan de medidas urgentes acordadas con la Generalitat, para informar a los clientes en todo momento.
Carmona espera que cara al mediodía y por la tarde el servicio de estas líneas recupere la normalidad. El director de Cercanías ha incidido en que técnicos de Adif trabajan para reparar la avería en el sistema de electrificación y que habrá que “analizar las causas” de este problema.