Según testigos, el ataque ocurrió en el interior de la vivienda familiar, y fue tan violento que los abuelos, atemorizados, tuvieron que abandonar la vivienda en busca de ayuda de los vecinos. Tras salir a la calle, algunos vecinos trasladaron a la niña a un bar cercano, donde rápidamente se alertó en el 112.
Una testigo de los hechos relató que la abuela de la niña estaba “llena de sangre” y que la pequeña “tenía la cabeza y la cara muy mal” .
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron los servicios de emergencia que a su llegada pudieron observar cómo el bebé presentaba heridas en la cabeza, el labio y la pierna . De ahí que fue trasladada al hospital en estado grave.